Plantas de aire


Las plantas de aire se han vuelto muy populares últimamente ya que son plantas hermosas, un tanto raras y fáciles de cuidar. Su principal y más curiosa característica es que no necesitan sustrato para vivir. Es decir,  no necesitan ser plantadas, así pueden colocarse en una infinidad de lugares dentro de nuestros hogares y, además, son perfectas para realizar todo tipo de arreglos como, por ejemplo, terrarios. En este artículo te compartiremos las principales características de estas plantas así cómo sus cuidados.

Las conocidas plantas de aire son, en realidad, tillandsias. El género Tillandsia está compuesto por más 600 especies, en su mayoría epifitas y pertenece a la familia de las bromeliáceas o bromelias (Bromeliaceae). Las plantas epifitas, como comentábamos en nuestro artículo sobre el Cactus de Navidad o la Rhipsalis cereuscula, son aquellas que crecen sobre árboles usándolos como soporte. Se encuentran fundamentalmente, en los desiertos, bosques y montañas de Sudamérica, Centroamérica y en la zona sur de Norteamérica.

Como epifitas crecen sujetas a árboles, plantas, rocas y otros objetos. Cuando se adhieren a otras plantas no parasitan, es decir, que no toman nutrientes de ellas. Las plantas de aire o tillandsias no necesitan sustrato para vivir, puesto que absorben agua y nutrientes directamente a través de sus hojas, por lo cual tienen un sistema de raíces muy simple que usan principalmente para agarrarse a estos elementos que sirven de soporte.

Características de las tillandsias (plantas de aire)

Como la mayoría de las Bromeliaceae tienen hojas en forma de roseta que forman un embudo. Las hay de diferentes tamaños y colores: variedad de tonos verdes, grises, azuladas e, incluso, rojizas. Algunas tienen las hojas puntiagudas, algunas muy finas y otras rizadas. Así que hay mucha variedad de estas curiosas plantas.

La forma de embudo les permite ser eficientes a la hora de recoger y conservar agua. Además, tienen tricomas en sus hojas que son como pequeños pelillos que absorben la humedad ambiental o de la lluvia y la llevan a la superficie de las hojas para que la planta la pueda absorber.

Son plantas monocárpicas, es decir que florecen una sola vez en la vida. Las flores son de diferentes colores según la especie, las hay amarillas, moradas, rojas, y rosas, por ejemplo. La planta no muere inmediatamente tras florecer, como sí lo hacen algunas suculentas monocárpicas, sino que vive una larga temporada en la que, además, produce varios hijuelos.

Las tillandsias que venden en Egoi son una buena opción si buscamos una gran variedad de especies de plantas de aire. Además, pueden adquirirse tanto sueltas como en diferentes soportes tales como cristales, colgantes o terrarios.

¿Por qué no necesitan sustrato las tillandsias?

Las plantas de aire se llaman así porque, literalmente, viven del aire. Las tillandsias han evolucionado para tomar todo lo que necesitan para vivir de manera foliar, es decir, a través de sus hojas y no de sus raíces como lo hacen la mayoría de las plantas.

De esta manera las raíces no cumplen la función de absorber agua y nutrientes, sino que simplemente sirven para sujetar el cuerpo de la planta a objetos. Es por esta razón que no necesitan sustrato ni macetas para vivir.

¿Las plantas de aire son suculentas?

La respuesta es simple. No. Las plantas de aire no son suculentas. Aunque las tillandsias pueden tener algunos aspectos en común con las suculentas como, por ejemplo, la forma de roseta, el tamaño mediano o pequeño, la facilidad de  sus cuidados o la enorme popularidad que han conseguido en los últimos años, no son suculentas y requieren, por tanto, unos cuidados distintos.

La característica fundamental de las suculentas es que almacenan reservas de agua en alguno de sus órganos, como en las hojas, tallos o raíces. Las plantas de aire no tienen esa característica, pero, en cambio, tienen la característica de no necesitar sustrato, a diferencia de las suculentas.Asimismo puede notarse en su apariencia que las suculentas tienen hojas y tallos gruesos y firmes debido a las reservas de agua que hacen en ellos, mientras que las tillandsias tienen hojas más finas y flexibles al tacto.

Cómo cuidar las plantas de aire

Conviene resaltar que antes de manipular las plantas de aire debemos tener en cuenta que éstas se alimentan directamente a través de las hojas y los aceites naturales de nuestras manos y productos que nos aplicamos en ellas no son buenos para las plantas. Por ello es importante lavarse las manos antes de tocarlas y no hacerlo en exceso, no acariciarlas ni manipularlas más de lo estrictamente necesario.

¿Cómo regar las plantas de aire?

Las plantas que se encuentran a la intemperie son regadas naturalmente por la lluvia. Si hay época de sequía conviene rociarlas para evitar que se deshidraten.

Idealmente, lo más conveniente sería usar agua de lluvia ya que contiene muchos minerales. En caso de que no exista la opción, se puede usar agua de grifo, pero es recomendable dejarla reposar antes para que el cloro se evapore.

Existen dos opciones para regar las tillandsias en interiores: riego con pulverizador o riego por inmersión.

En cuanto a la frecuencia de riego, dependerá de las condiciones en las que esté la planta: luz, temperatura, humedad ambiental, etc. Igualmente, para saber cuándo regar hay que fijarse en el aspecto de la planta. Cuando está hidratada las hojas son más rígidas y oscuras. En cambio, cuando está deshidratada las hojas son más flexibles y de un color pálido.

Riego con pulverizador para plantas de aire

Consiste simplemente en usar un pulverizador para regar todo el cuerpo de la planta hasta que quede empapada. Después de un tiempo conviene sacudirla para asegurar que no quede agua estancada entre las hojas. Este tipo de riego hay que realizarlo con mayor frecuencia que el siguiente.

Riego por inmersión para plantas de aire

Consiste en sumergir las plantas por completo durante un tiempo determinado que pude ir desde media hora hasta toda la noche. Pasado este tiempo hay que sacudirlas delicadamente para eliminar el exceso de agua y también es recomendable dejarlas escurrir boca abajo sobre un paño durante unos 20 minutos antes de ponerla de nuevo en su sitio.

Si la Tillandsia está floreciendo no se debe sumergir porque la flor es tan delicada que se puede dañar. En ese caso hay que usar el pulverizador hasta que acabe la floración.

Dónde colocarlas

Se pueden tener plantas de aire en exteriores si las temperaturas no son extremas. Una buena ubicación es bajo un árbol, de manera que se beneficien de su sombra y que también puedan recibir riego natural de lluvia.

En interiores, se pueden ubicar en casi cualquier lugar con suficiente iluminación y ventilación. Además, como no necesitan sustrato ni contenedor pueden ser movidas fácilmente y se pueden poner en cualquier objeto que las sostenga. Algunas opciones muy decorativas, por ejemplo, son marcos de fotografías, imanes conchas, corchos, terrarios y soportes.

Cuando se usan terrarios que tener la precaución de no ubicarlos muy cerca de ventanas con luz directa, ya que el cristal potencia los rayos solares y puede deshidratar y quemar la plantas. 

Por otra parte, no se deben poner en objetos de cobre, como en soportes con alambre de cobre, ya que este material es tóxico para las tillandsias.

Iluminación

Es conveniente colocar las plantas de aire en un lugar bien iluminado aunque evitando, en la medida de lo posible, los rayos de luz solar directos.

Si nos fijamos en cómo prosperan este tipo de plantas en la naturaleza, siempre lo hacen protegidas por algún tipo de cubierta como, por ejemplo, techos, tejados o la propia sombra de los árboles.

Como regla general, se debe intentar mantener las plantas de aire en un lugar bien iluminado aunque evitando, en la medida de lo posible, la luz solar directa.

Las plantas de aire pueden recibir sol directo un par de horas al día siempre y cuando estén bien hidratadas.

Temperatura y ventilación

Las plantas de aire prosperan en climas templados. Se debe tener especial cuidado con los cambios extremos de temperatura. Aumentar la frecuencia de riego durante el verano, período en el que hace más calor y; resguardarlas en invierno cuando bajan los termómetros.

Cuando se tienen en interiores hay que recordar que las tillandsias necesitan un ambiente bien ventilado para evitar el riesgo de pudrición.

Fertilización

Las tillandsias no necesitan mucha fertilización ya que absorben lo que necesitan del ambiente, así que pueden estar perfectamente sin fertilizar. Sin embargo, sí que se benefician cuando reciben de vez en cuando una nutrición especial. 

Hay que usar un fertilizante específico para tillandsias y bromelias. Estos generalmente vienen en forma líquida. La manera de aplicarlo es muy sencilla. Simplemente, se debe disolver el producto en agua siguiendo las indicaciones del fabricante, sumergir en la mezcla las plantas de aire y dejarlas un tiempo para que absorban y se hidraten bien. 

Luego, como en el riego por inmersión, hay que sacudirlas para eliminar el exceso y dejarlas escurrir boca abajo unos minutos para asegurar que no quede humedad en la corona de la planta.

Problemas comunes en tillandsias

Pudrición

La aparición de manchas marrones, negras o violetas en el centro de la planta o en varias hojas indica un problema de pudrición. Esto ocurre generalmente por agua estancada durante mucho tiempo en la corona de la planta y por mala circulación de aire.

Para intentar salvar la planta hay que retirar las partes que se vean afectadas. Lo más recomendable es prevenir esto, sacudiendo y escurriendo las plantas después del riego. Además de mantener una buena ventilación en el espacio donde las colocamos.

Deshidratación

Visiblemente la planta se seca, se ve arrugada y es menos firme al tacto. La deshidratación de las tillandsias puede ocurrir por una combinación de poco riego, temperaturas altas, demasiada iluminación y poca humedad ambiental.

Para salvar una planta de aire deshidratada se debe realizar un largo riego por inmersión como explicamos anteriormente. Hay que dejarla sumergida toda una noche y, en adelante, realizar riegos más frecuentes.

Pérdida de hojas

Es normal que las plantas de aire pierdan algunas hojas de la parte baja, pues forma parte de su ciclo de crecimiento. Pero si pierde varias hojas puede ser una señal de deshidratación y, en ese caso, es necesario regarla de manera más frecuente. Igualmente, puede ser una señal de estrés porque se está adaptando a algún cambio. Por otra parte, si pierde hojas de la parte superior o del centro de la corona puede que se trate de un problema de pudrición.

Quemaduras

Las quemaduras ocurren cuando una planta es expuesta a demasiada luz o sol directo sin que esté aún adaptada. Las quemaduras dejan manchas blancas, marrones o negras en el cuerpo de la planta y ésta tarda mucho tiempo en sanar o desaparecer por completo.

Son especialmente frecuentes en tillandsias que son puestas en terrarios de vidrio y cerca de ventanas. Los cristales hacen un efecto lupa que potencia el impacto del sol y quema las plantas. Hay que tener esto en cuenta a la hora de colocar las plantas de aire en el hogar, especialmente si van a estar dentro de terrarios.

Plagas

Rara vez son atacadas por plagas, especialmente en interiores. Sin embargo, no está de más tener la precaución de vigilarlas durante la floración, ya que las flores siempre pueden atraer algún bicho no deseado. 

También pueden ser comidas por caracoles y babosas. Por lo cual, si se ubican en exteriores es recomendable colgarlas o ponerlas en lugares elevados de manera que estén menos accesibles.

¿Cómo se reproducen las plantas de aire?

La mejor forma de reproducir las tillandsias es mediante la división de hijuelos. Como ya te contamos las tillandsias solo florecen una vez en la vida y antes y después de florecer suelen producir muchos hijuelos.

Los hijuelos se producen en la base de la planta, cerca de las raíces y son idénticos a la planta madre. Es recomendable dejarlos crecer pegados a la planta madre hasta que alcanzan un tercio del tamaño de la madre o hasta que se puedan manipular. Se pueden separar con un simple movimiento de las manos o usando unas tijeras o cuchillo afilado y previamente desinfectado. 

Una vez separado el hijuelo ya es una planta totalmente independiente en la que debemos aplicar los mismos cuidados que en la planta madre. También se pueden dejar los hijuelos pegados a la madre y con el tiempo se formará un grupo de tillandsias.

Guía de suculentas
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